CONSEJOS PARA LIMPIAR O LAVAR LAS ZAPATILLAS DE DEPORTE.



La mayoría de los corredores tienen una conexión especial con sus zapatillas; están contigo en las buenas y en las malas carreras, por eso hay que mostrar algo de aprecio cuidándolas de manera adecuada, así también durarán más. 
Cuando corres en el exterior las zapatillas atraviesan todo tipo de superficies con barro, charcos, hojas y polvo y toda esta suciedad puede hacer que tus zapatillas parezcan gastadas antes de que realmente lo estén, con los siguientes trucos usted va a poder:

LIMPIAR Y MANTENER CORRECTAMENTE LAS ZAPATILLAS DEPORTIVAS



Para comenzar retira la plantilla o aíslala y lávala por separado, con ello permitirá que la parte interior de la zapatilla mantenga su frescura. Los cordones también se pueden lavar o sustituir.

La suciedad en la superficie, como el barro o el polvo, se puede limpiar con un cepillo de dientes o para las uñas viejo, un poco de agua caliente y jabón antigrasa abundante. Así se pueden mantener las zapatillas limpias, y es recomendable hacerlo de vez en cuando.

Para secar las zapatillas no las coloques junto a un dispositivo que emita calor, como por ejemplo un radiador ya que el calor directo altera la forma de la zapatilla, en su lugar, para secarlas de manera adecuada abre la zapatilla y llena el interior con papel de cocina o de periódico. El papel absorberá la humedad del interior. Una zapatilla tarda unas doce horas en secarse.

CONSEJO: si corres con mucha frecuencia, quizás sea buena idea utilizar dos pares de zapatillas durante la temporada de invierno, para que puedas cambiar de par mientras el otro se seca.

PLANTILLA:
La plantilla es un revestimiento interior empleado en muchas zapatillas ASICS. Puedes lavarlo y volverlo a introducir para mantener la frescura de tus zapatillas. Para ello, tus zapatillas necesitan una limpieza de vez en cuando.

NOTA: Los fabricantes de deportivas no son partidarios de lavarlos en la lavadora, así que para limpiarlas haz lo siguiente para:


LAVAR EN SECO LOS ZAPATOS O ZAPATILLAS DE DEPORTE


  • Quita los cordones y lávalos en la lavadora.
  • Con un cepillo suave (puede ser un cepillo viejo de los dientes) y una mezcla a partes iguales de jabón neutro y agua, frota ligeramente toda la zapatilla incidiendo en las partes mas sucias.
  • Con ayuda de un paño humedecido elimina los restos de detergente .
  • Ponlas a secar a la sombra, y ten paciencia con el tema y no intentes secarlas poniéndolas al sol o cerca de una fuente de calor.
  • Si son blancas puedes ponerles algún producto adecuado para blanquearlas.
  • Cuando estén secas vuelve a colocarles los cordones, que ya tendrás limpios
  • En casos extremos podrás lavarlas en la lavadora pero en este caso procura meterlas en una bolsa de rejilla y centrifugarlas con programa muy suave e incluso sin centrifugar.

¿ MAL OLOR EN TUS TENIS O ZAPATOS DEPORTIVOS ? 

Si tus zapatillas acostumbran a despedir mal olor ten en cuenta lo siguiente:
En primer lugar vete al médico para que determine si tienes o no hongos en los pies. Si los tienes el te dirá que debes hacer.



Si no los tienes yo te recomiendo lo siguiente:
Cuando compres deportivas comprueba que podrás poner en ellas unas plantillas de carbono, son muy eficaces contra el olor y además puedes cambiarlas cuando empiecen a estar deterioradas y de esta manera no tienes que tirar las deportivas.
Acostúmbrate a cambiar de zapatillas cada día, dejando que las de día anterior se aireen debidamente.
Comprueba que cuando te calzas tus pies están completamente secos no sea que introduzcas humedades en las deportivas.
¿Cada cuánto tenemos que lavar las zapatillas que usamos para correr o ir al gimnasio? 
Es una pregunta que todos nos hemos hecho, y no tiene fácil respuesta, aunque al menos deberíamos contestar que “de vez en cuando”. Hay quien lleva meses o años sin lavar las zapatillas y eso es una malísima idea: aunque no se manchen, el sudor se acumula y, además de desprender un hedor insoportable, el calzado sufre más y dura menos.

* Las zapatillas, como cualquier prenda, suelen tener instrucciones de lavado, pero a diferencia de una camiseta o un pantalón no podemos meterlas en la lavadora: cada parte debe trabajarse por separado. Estos son los pasos que debes seguir.

1. Lava los cordones y la plantilla
En primer lugar debes separar las distintas partes de la zapatilla.
Lo lógico es empezar con los cordones, que puedes lavar en agua caliente con jabón o meterlos en la lavadora junto a otra colada.

La plantilla debe lavarse también aparte, pero no todas son iguales, por lo que debes mirar la etiqueta antes de hacer nada. Es importante desinfectarla a fondo, pues en ella se acumulan muchas bacterias y el mal olor es difícil de eliminar. La forma más segura de limpiarlas es meterlas en un barreño con una parte de agua caliente y dos de vinagre, durante dos o tres horas. Después hierve agua en una cacerola (la suficiente para que cubra las plantillas). Cuando alcance la ebullición retírala del fuego y añade un poco de sal, medio vaso de bicarbonato sódico y romero. Introduce las plantillas en la mezcla (en la propia cacerola o en un barreño): si flotan sujétalas con algo pesado para que se mantengan siempre cubiertas. Déjalas a remojo una hora. Después ponlas a secar al aire libre.

2. Prepara un ungüento casero para limpiar el interior
Esta pasta casera te ayudará a eliminar los malos olores. Mezcla un poco de agua con unas gotas de detergente líquido y una pizca de bicarbonato sódico: el líquido resultante debe ser espeso y pastoso. Distribuye esta mezcla por el interior de la zapatilla. Deja que actúe durante 15 minutos. Después, con un trapo húmedo, retira toda la pasta. Pon las zapatillas a secar en el exterior.

3. Usa un espray desodorante (opcional)
Si tienes tendencia a sudar más de la cuenta, y tus zapatillas cogen mal olor muy deprisa, después del lavado prueba a usar un espray desodorante, específico para calzado. Hazlo siempre después de lavar las zapatillas como se ha indicado, nunca antes, pues si no las bacterias seguirán campando a sus anchas y el olor volverá enseguida (además de las posibles infecciones).

4. Lava el exterior de la zapatilla
Antes de lavar el exterior de la zapatilla debes mirar el material del que está hecho, para no dañarlas. En general, todos los textiles de zapatilla son parecidos, con lo único que debes tener especial cuidado es con el cuero, material para el que tienes que usar otro método de limpieza distinto. El resto de tejidos se pueden lavar fácilmente con una solución de agua y detergente. Basta con usar un estropajo con esta mezcla y frotar bien todo el exterior. Si después de esto las zapatillas siguen sucias, sobre todo si son blancas, puedes usar un poco de lejía, que puedes aplicar mezclada con agua con un trapo.

Tras esto deja secar las zapatillas en el exterior, sin que les dé el sol directamente. Si no quieres que se deformen (aunque luego vuelvan a recuperar su forma original) mete papel de periódico en el interior.

Hasta la próxima, un saludo.
EL ADMINISTRADOR.

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