ELABORACION ARTESANAL O CASERA DE JABON.

En este blog siempre hemos apostado por el medio ambiente, sugiriendo productos y materiales naturales con los que obtener el mejor acabado.
En respuesta a varios @mail de nuestros queridos seguidores, queremos añadir la receta del jabón artesanal, es un tema interesante, por lo que vamos a complementarlo con un recetario de fragancias inspiradas en la aromaterapia.

JABONES ARTESANALES
Este proceso se llega a dominar muy rápidamente, pronto adquirirás la técnica y la confianza necesarias para despegar y atreverte con proyectos más complicados o, incluso, a crear los tuyos propios.

MATERIALES:
*Base de jabón moldeable. (por ½k. obtendrás unas 6 pastillas).
*Un cuchillo o cortador de pasta.
*Un hervidor para el baño maría ó un microondas.
*Un recipiente para derretir y mezclar los ingredientes (preferiblemente cristal ó plástico), resistente al calor.
*Un mezclador, como un abatelenguas o una cuchara de madera.
*Colorante. Dependerá de la intensidad del color que desees obtener.
*Fragancia. De 1 a 3 cucharadas por ½ k. jabón.
*Cucharas de diversos tamaños de metal para calcular las cantidades de perfume.
*Moldes. Tienes dos opciones; comprar un molde especial para velas y jabones, ó servirte de recipientes como los envases de plástico o incluso la base de un cartón de leche, recuerda que ha de ser resistente al calor y flexible para desmoldarlo.
*Un vaporizador con alcohol para fricciones (en droguerías).
*Guantes de plástico y gafas protectoras.

Materiales complementarios.

Una balanza.
Un termómetro. Con que marque de 27ºC a 120ºC nos vale.
Papel de estraza o papel de encerado, que utilizaremos para proteger la mesa de trabajo.
Un surtido de recipientes, preferiblemente de vidrio transparente, donde tendremos separados los jabones con diferentes colores y/o fragancias. La solución más práctica es reutilizar nuestros envases de vidrio.
Palillos de bambú, palillos dentales, herramientas de alfarería y otros objetos afilados para remover, agujerear y modelar el jabón.
Juguetes, sellos de goma y una serie de elementos a nuestra elección para estampar o acompañar nuestro jabón.
Hierbas aromáticas, aditivos nutricionales (aceite de almendra, manteca de karité), champú, sales de baño.
Cinta adhesiva, papel, bolsas de celofán, cualquier material para envolver y decorar el producto final.
Una libreta donde apuntar tus recetas favoritas y nuevos proyectos.


PROCEDIMIENTO:
Tenemos lo necesario, los materiales ordenados y la mesa de trabajo preparada. Los pasos básicos en resumen para elaborar jabón son:
Derretir la base jabonosa. 2. Añadir el color. 3. Añadir las fragancias. 4. Mezclar con otros aditivos. 5. Verter en moldes. 6. Desmoldar.

PRIMER PASO: derretir la base jabonosa:

Cortar. Corta la base jabonosa con un cuchillo de cocina, como si fuera un trozo de queso. Si dispones de una taza medidora y una balanza cortarás la cantidad exacta. Otra opción es calcularlo a ojo, recuerda que si te sobra jabón puedes dejarlo enfriar y derretirlo en otra ocasión.

Derretir. Puedes hacerlo al baño maría, espera a que se derrita la mayor parte, retíralo del fuego, cubre con una tapa y espera a que se derrita con el calor acumulado.

En microondas. En un recipiente adecuado llevar el jabón hasta el punto exacto en que pasa a estado líquido, para ello, primero nos aseguraremos de que la cantidad final no sea superior al envase y lo pongamos todo perdido, a continuación lo calentaremos en periodos no superiores a 20 segundos, removiendo entre estos procesos. Es conveniente que este tapado mientras se calienta.

Verter el jabón en un recipiente de cristal o plástico transparente. Aquí es donde vamos a añadir las fragancias y los tintes.

Lo mejor de la base moldeable es que se puede derretir una y otra vez, de manera que puedes utilizar las cantidades que te sobren en futuros proyectos.

Calentamiento. Si sobrecalentamos el jabón van a surgirnos muchas complicaciones, si se nos quema, se nos tornará a un color ámbar, pero también se puede deshidratar haciéndose una masa viscosa y opaca. El molde o los objetos que hemos incluido pueden empezar a derretirse si la base está muy caliente.

Advertencia: El jabón quema, igual que la cera o el plástico, es conveniente manipularlo con el uso de guantes y gafas de protección.

SEGUNDO PASO: añadir fragancias
Calcula la cantidad de fragancia ayudándote de una cuchara (de metal): De 1 a 3 cucharas por ½ kilo de jabón. Es importante que se mezcle correctamente, el resultado podría tener manchas de fragancia concentrada que nos irritarían la piel.

Para perfumar tu jabón, puedes utilizar cualquier sustancia como, tu perfume favorito o un aceite esencial. No emplees productos no aptos para uso tópico, como inciensos o popurrís.

Lo recomendable es que perfumes el jabón antes de añadir el colorante, controlando así el resultado final, imagina que queremos unas pastillas azules, y le añadimos el tinte azul a nuestras pastillas de limón, quedarás decepcionado al ver que éste se torna de color verde.

TERCER PASO: añadir color

Existen diferentes tipos de colorantes:

-Líquido, es el más práctico, añádelo poco a poco y remueve hasta lograr el color deseado.
-Sólido, derrítelos primero en un cuenco aparte y añádelo al jabón. También puedes cortarlo en trocitos y añadirlo en el jabón derretido, removiendo bien hasta que quede todo bien mezclado.
-Polvo, pueden añadirse a la base derretida, pero corres el riesgo de que se formen grumos, lo más recomendable es mezclarlo con agua aparte, e ir añadiéndoselo al jabón hasta conseguir la intensidad deseada.

CUARTO PASO: otros aditivos

Aditivos líquidos, (aceite de almendras, vitamina E,…) medir con una cuchara (metal) y añadir al jabón derretido, remover bien. Haz pastillas de prueba con diferentes proporciones y elabora tus propias recetas.

Aditivos sólidos, cómo la avena, tienden a bajar al fondo del molde cuando se le añade el jabón, si te gusta así perfecto. Si prefieres que quede repartido, no viertas el jabón mientras esté caliente, déjalo enfriar en el molde y mueve la mezcla de jabón y aditivo, cuando espese será el momento de pasarlo al molde.

Como no tenemos mucha experiencia, lo recomendable es tener los primeros contactos basándonos en recetas con mediciones y cantidades, esto nos facilitará pequeños trucos para personalizar nuestras pastillas.
QUINTO PASO: poner en moldes

Vierte el jabón directamente al centro del molde repartiéndolo homogéneamente por el mismo. A continuación, pulveriza toda la superficie con alcohol evitando así burbujas indeseadas. Como moldes puedes reciclar todo tipo de recipientes que tengamos por la casa, como yogures, cartones de leche, moldes de tartaletas y galletas, en los recipientes para hielo encontraremos toda una gama de formas divertidas y diferentes.

Recuerda que te ahorrarás problemas con materiales de cierta flexibilidad o simplemente desechables, que nos permitan desmoldar el jabón con facilidad una vez frío (puedes ayudarte de un agente graso como la vaselina si previamente lo untaste en el molde).

NOTA: Preferiblemente no utilices los recipientes de cristal o cerámica porque son demasiado rígidos para manipularse con facilidad.

SEXTO PASO: desmoldar

Dependerá del tamaño que hayamos elegido para nuestra pastilla y de la temperatura a la que estaba la base cuando la añadimos al molde, por lo que el tiempo puede oscilar desde los 15 minutos, hasta 2 horas. Si presionamos ligeramente la superficie, iremos notando como va endureciendo y si ha llegado la hora de desmoldarlo.

Si quieres usar el congelador con 10 minutos será suficiente, después deberás pasar el molde por agua caliente.

También podemos utilizar:

Alcohol: de 1 a 4 cucharadas. Permite ablandar el jabón. En el producto final tiende a perderse la fragancia y puede resecar la piel. Si añadimos demasiado el jabón obtenido tiende a potenciar la espuma, pero también a oscurecerá el jabón.

Agua salada (1 parte de agua por 2 de sal): de 1 cucharada a 1 taza. Endurece el jabón, si le añadimos la sal directamente tiende a desquebrajarse. Aquí tendremos que calentar un poco todo el jabón para disolver totalmente el agua salada.

Sorbitol: de 1 a 2 cucharadas. Es el mejor aditivo para ablandar, aunque en exceso el jabón quedará pegajoso.

Resolución de problemas.
Si sigues estos pasos, la técnica de la elaboración del jabón puede resultarte muy sencilla y pocas cosas pueden ir mal. Intentaremos solventar pequeños problemas que puede encontrarse un principiante.

El jabón se agrieta. Suele ser por sobrecalentamiento que el jabón se resquebraje. También puede que ocurra por perdida de humedad, exceso de tiempo en el congelador o a temperatura ambiente en el exterior en invierno.
Para solucionarlo, basta con añadir un 5% de agua o 10% de glicerina y volver a derretirlo.

Elementos introducidos. Si se derriten o deforman los objetos que le incorporamos al jabón, es porque está demasiado caliente o los objetos demasiado finos. Lo solucionaremos evitando elementos demasiado frágiles y usando el jabón más frío. También nos podemos encontrar con que los objetos se salen de la pastilla. Para evitarlo pulverizaremos los objetos con alcohol antes de introducirlos a la base jabonosa o probaremos con el jabón más caliente.

Aditivos. Si el jabón está muy caliente cuando añadimos los aditivos, estos tenderán a irse al fondo de la pastilla en el molde. No sucederá si esperamos a que el jabón se enfríe antes de añadirlo al molde. Podemos probar echar una cucharada de agua helada justo antes de ponerlo en el molde, para que enfríe antes.

Texturas raras. Si tu pastilla se cubre de un líquido pegajoso ó tiene una textura algodonosa, es porque la glicerina atrae la humedad y hace que aparezcan gotas en la superficie. Lo solucionaremos pasando un trapo que no deje pelusilla por la pastilla, lo pulverizaremos con alcohol y lo envolveremos en plástico.

Olor raro. Puede ser por una base de mala calidad o por que ha sufrido un sobrecalentamiento (olor a quemado). Lo evitaremos o bien cambiando el material o cuidando la temperatura en el momento de la cocción.

Aparecen copos. Suele surgir por una mala calidad de la base como unos copos cristalinos. Para solucionarlo, deberemos volver a derretirla y añadiremos ¼ o ½ taza de agua por cada ½ kilo de jabón.

Colorante. El jabón puede desteñir si usamos colorantes solubles en agua o quedarse opaco si elegimos colorantes no solubles en agua. Para evitarlo, tendremos en cuenta esta característica para elegir uno u otro según el problema.

Para nuestro Blog será un gusto, atender los comentarios acerca de ésta entrada, o las preguntas relacionadas con la fabricación artesanal del jabón. No dudes en escribirnos!
Un Saludo,
Sergio Andrés Martínez.
Administrador del Blog.
"MAICA".
Editora Marketing S.XXI

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Hola!!!
Cuando hago jabón casero para lavar la ropa al desmoldarlo me queda una partes sólida y otra líquida, separadas completamente. Por qué me pasa eso?
Es válida para lavar la parte sólida? Y la líquida se puede utilizar para algo?
Muchas gracias!!!

Sergio Martinez dijo...

Estimado lector,
SI se trata de un jabón convencional, es el error más habitual y viene desde la preparación de la mezcla, la textura debe ser la misma. Revise la receta nuevamente y ciñase a las cantidades exactas y de tiempo que allí se explican, quizás ahí esta la explicación; por ahora eso es lo poco que le podemos comentar y de paso desear que le quede perfecto en el próximo intento... y que nos lo cuentes si puedes.
Un saludo,
El ADMINISTRADOR.

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